En un hecho sin igual, la regidora de Monterrey por el partido VIDA, Nayra González perdió pisada en el desarrollo político, y aunque su misión es ver por la comunidad regia, de manera altanera exige en Villaldama gestiones sociales.
Resulta que recientemente la edil de Monterrey demandó al Luis Sepúlveda, Alcalde de Villaldama de Movimiento Ciudadano (MC), que este trabajara en acciones sociales, sin embargo la dama lo hacía faltando a la Sesión de Cabildo en la capital del Estado, donde debería primero cumplir con sus obligaciones.
Dicho ello la regidora regia se fue por la libre sin tomar en cuenta la directriz de su líder de su instituto político, Jaime Ochoa Hernández, por lo que causó ruido al interior del partido VIDA su mala actitud.
Nayra González se ha caracterizado por ser una regidora que sólo levanta la mano pero también falta mucho a las sesiones de Cabildo de Monterrey, pero la gota que derramó el vaso fue el que exigiera al Alcalde emecista de Villaldama gestiones sociales; en vez de ella pugnar por beneficios por los habitantes de Monterrey.
Es de decir que el pasado miércoles hubo una sesión de Cabildo en Monterrey, pero la regidora de VIDA, Nayra González, no asistió por andar haciendo gestiones en otra Ciudad.
La política estaba en Villaldama, en actividades partidistas demandando al edil de esta Ciudad trabajo de tierra y atención social a sus habitantes, cosa que ella no hace en Monterrey.
Pues Nayra González además de abandonar sus funciones en Monterrey, desde Villaldama le exigía al alcalde Luis Sepúlveda de ese municipio que pavimente calles; olvidando por completo los límites legales de su cargo y el tacto político que se espera de ella.
Dicho esto es un caso claro de ausentismo, uso político del puesto y desconocimiento total de sus obligaciones como regidora.









